`alt`Privación de la libertad - Maltrato a mayores

¿Qué se considera maltrato a mayores?

Privación de la libertad – Maltrato a mayores

 

CONCEPTOS BÁSICOS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo define como «un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona de edad, o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una relación basada en la confianza”.

Aproximadamente 1 de cada 6 personas mayores de 60 años en el último año sufrieron algún tipo de abuso en entornos comunitarios. Además 2 de cada 3 trabajadores de instituciones como residencias y centros de atención de larga duración indican haber infligido malos tratos en el último año; por ejemplo, realizar un mal uso de sujeciones.

Se ha visto que las tasas de maltrato a las personas de edad han aumentado durante la pandemia de COVID-19. (1)

Según el Documento de Consenso sobre Sujeciones Mecánicas y Farmacológicas de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología el uso de sujeciones confronta algunos derechos fundamentales como la privación de la libertad. ( https://www.segg.es/media/descargas/Documento_de_Consenso_sobre_Sujeciones.pdf )

Debido a la alta tasa de maltrato a ancianos que existe en la actualidad; en este artículo se quiere hacer una reflexión sobre la práctica asistencial en mayores con algún tipo de demencia y sobre la falta de leyes estatales que regulen el uso de sujeciones.

En primer lugar; es fundamental distinguir entre SUJECIÓN RESTRICCIÓN:

Sujeción:

Se trata de cualquier método manual o físico, instrumento mecánico, material o equipamiento adjunto al cuerpo del paciente, que impide su movilidad y/o el acceso a parte de su cuerpo.

Restricción:

Se trata de cualquier acción (médica, química, física, psicológica, social o de cualquier otro tipo), palabra u obra que se utiliza con el propósito o la intención de limitar o forzar la libre circulación o capacidad de toma de decisiones de uno/a mismo/a o de una tercera persona.

 

En cuanto a las sujeciones hay dos tipos:

Sujeción física:

cualquier método aplicado a una persona que limite su libertad de movimientos, la actividad física o el acceso a cualquier parte de su cuerpo, y del que la propia persona no puede liberarse con facilidad.

Sujeción química:

uso de medicamentos psicoactivos, ya sean sedantes o tranquilizantes, para manejar o controlar una conducta supuestamente molesta o de riesgo. En general, se refiere a la administración de esos medicamentos para afrontar un problema para el que, en muchas ocasiones, existe un tratamiento mejor.

Existe un excesivo uso de sujeciones físicas y una prescripción muy elevada de fármacos psicotrópicos en residencias, las personas con demencia son más propicias a estar mucho más sometidas a ellas.

Como nos indican en todo momento desde el CEOMA (Confederación Española de Organizaciones de Mayores), la mentalidad y actitud son claves para que dejen de usarse.

Lo que nunca hay que olvidar es que las sujeciones son un problema para quienes son objeto de ellas.

Las sujeciones, tanto físicas como químicas, siempre se prescriben por razones de seguridad para los enfermos, pero la realidad es que muchas veces es por cuestión de conveniencia de los cuidadores, ya que al estar sujeta la persona no tiene que preocuparse o estar pendiente.

CONSECUENCIAS DEL USO DE SUJECIONES

A continuación, se enumeran algunos efectos adversos que se pueden producir al usar de forma rutinaria sujeciones físicas y fármacos psicotrópicos tranquilizantes en personas mayores

Sujeciones físicas:

  • Úlceras por presión.
  • Infecciones.
  • Incontinencias (urinaria y fecal).
  • Disminución del apetito.
  • Estreñimiento.
  • Pérdida del tono muscular.
  • Atrofia y debilidad.
  • Miedo/pánico.
  • Vergüenza.
  • Agresividad.
  • Depresión.
  • Aislamiento social.
  • Retiro/apatía.

Fármacos psicotrópicos tranquilizantes:

  • Delirium/alteración del pensamiento.
  • Deterioro de la función cognitiva.
  • Deterioro de la comunicación.
  • Depresión.
  • Deterioro funcional físico.
  • Movimientos físicos de repetición y rigideces. Riesgo de caídas.
  • Problemas de equilibrio. Hipotensión. Riesgo de caídas.
  • Mareo/vértigo. Riesgo de caídas.
  • Marcha inestable. Riesgo de caídas.
  • Deshidratación.
  • Estreñimiento extremo crónico.
  • Retención de orina.

Según el personal médico que prescribe las sujeciones, tanto las físicas como las químicas, aseguran que se utilizan para garantizar los tratamientos necesarios.

 

El mayor riesgo es para aquellos enfermos con deterioro cognitivo, principalmente los enfermos de Alzheimer.

 

En síntesis, se usan en personas que necesitan mucha ayuda o vigilancia, y en aquellas que son más difíciles de dominar. Es muy probable que las personas que consumen medicamentos tranquilizantes con fines restrictivos (sujeciones químicas) acaben sometidas a sujeciones físicas.

Igualmente, si se usan barandillas en la cama para evitar que un paciente se levante, es muy habitual que, posteriormente, se acaben por usar sujeciones físicas para dormir.

Se suelen usar con más frecuencia, cuando no hay disponibilidad de personas para vigilar o atender a los enfermos, en el momento de levantar a los pacientes, durante los desayunos, las comidas y las cenas, al acostar a los pacientes y, en general, durante toda la noche, pues suele ser el turno peor dotado de personal.

Las sujeciones se usan sobre todo en la cama y en los comedores

 

Aunque también en las salas de estar, donde puede permanecer el paciente cuando no hay personal vigilando. En cierto modo, se nos muestra que se trata de un uso relacionado con deficiencias de los centros y su organización, más que con las condiciones de los pacientes.

El CEOMA afirma que la mayor parte de las residencias diseñan horarios nocturnos de cama, que van desde las 20 horas hasta las 8 de la mañana del día siguiente, o más, lo cual no se corresponde con los patrones de sueño normales de las personas mayores.

Diferentes estudios y bibliografía (3) analizada aseguran que:

  • Las personas a las que se les restringe la movilidad sufren mayor número de caídas y sus consecuencias suelen ser más graves que en personas a las que no se les restringe la movilidad.
  • Los centros que han reducido el uso de sujeciones restrictivas han podido observar que no aumenta el número de caídas o incluso han experimentado un descenso de ellas.

BENEFICIOS DE NO USO DE SUJECIONES

Existen diversos beneficios cuando NO se utiliza sujeciones. Entre ellos se encuentran:

  • Físicos

(como por ejemplo disminución de riesgo de caídas, úlceras por presión, autolesiones, infecciones, estreñimiento etc.).

  • Psicosociales

(desaparición de la agitación, agresividad, ansiedad, apatía, confusión y depresión etc.).

  • Sociales

(desaparición del sentimiento de aislamiento y deshumanización, pérdida de autonomía recuperación del rol social etc.).

DERECHOS FUNDAMENTALES

Por otro lado, diferentes organismos internacionales, nacionales y autonómicos consideran las sujeciones como vulneración de los derechos fundamentales.

Entre los países que poseen legislación restrictiva en cuanto al uso de sujeciones, podemos destacar los casos de Japón o Estados Unidos, como ejemplos de movimientos de racionalización del uso de sujeciones que han derivado en un cambio en la legislación.

Otros países como Austria, Dinamarca, Alemania y Países Bajos también disponen de legislación que restringe el uso de sujeciones en centros de atención a personas mayores.

Dentro de los Principios de las Naciones Unidas a Favor de las Personas de Edad se recogen artículos donde se especifica que “Todo paciente tendrá derecho a ser tratado lo menos restrictivamente posible”  que “No se someterá a ningún paciente a restricciones físicas o a reclusión involuntaria” este es el enlace para más información.

En la Constitución Española de 1978 nos encontramos con artículos que hablan de la dignidad de las personas art.10.1), de la integridad física y moral (art.15) del derecho a la libertad y la seguridad (art. 17.1)

 

REFLEXIÓN

Se ha demostrado que se puede vivir y también morir con dignidad. Para ello hay que trabajar por conseguir que todo el mundo pueda tener calidad de vida hasta el final.

El principal problema que nos encontramos al intentar aplicar esta metodología de trabajo “pacientes libres de sujeciones”, es la cultura que hay hoy en día, de la sobreprotección y el miedo a que nos denuncien por no haber cuidado bien del paciente, por no haber evitado que se hiciese daño.

El problema no está solo en las familias de los pacientes, el principal problema está en los profesionales que están trabajando en este ámbito, y que no quieren problemas legales ni morales, ya que, si trabajamos en instituciones, la vocación por este trabajo es primordial, y no queremos que nadie sufra, pero lo que nos habían enseñado hasta ahora es que poniendo una sujeción estamos protegiendo a la persona.

Creemos que una prioridad hoy en día debería ser formar a todos los profesionales involucrados en la atención a personas mayores en cualquier institución, ya sea en centros de mayores, hospitales, centros de día, dar a conocer los beneficios de los centros libres de sujeciones, o el beneficio del uso racional de una sujeción, este es el mejor tratamiento que puede tener una persona.

Existen diversos documentos que se pueden consultar  como el Documento de Consenso sobre Sujeciones Mecánicas y Farmacológicas de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) (2) que informan entre otras cosas; alternativas de sujeciones, el buen uso de sujeciones si es necesario utilizarlas, sus indicaciones, contraindicaciones y el protocolo a seguir.

Desde la universidad o centros de formación profesional, dependiendo de la formación que se vaya a recibir, se podría introducir como parte de la metodología de trabajo, una parte en la que se explique detalladamente el cuidado de las personas teniendo en cuenta siempre su dignidad y calidad de vida, y entre otras cosas hablar del uso racional de sujeciones físicas y /o químicas.

Es muy importante, para que la práctica profesional en los centros cambie, que desde un principio se crea en la dignidad en los cuidados de la persona, y de esta manera llegará el día en el que, gracias a las nuevas generaciones de profesionales de la salud y la atención psicosocial, serán historia el uso de sujeciones físicas y químicas.

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BIBLIOGRAFÍA

  1. Maltrato a las persones mayores. 15 de junio de 2021. Organización Mundial de la Salud. 
  2. López J, Ramos P, Gutiérrez J, Rexach L, Artaza I, Moreno N. Documento de consenso sobre Sujeciones Mecánicas y Farmacológicas. Sociedad Española de Geriatría y Gerontología [Internet]. Madrid; 2014.
  3. Estudio LG 2006‐2008.

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